Esta línea aborda el estudio del espacio geográfico a través del paisaje entendido como construcción cultural, su patrimonio territorial (material e inmaterial) y las múltiples fuentes de geoinformación que permiten analizar su evolución. Integra metodologías basadas en Sistemas de Información Geográfica (SIG), Infraestructuras de Datos Espaciales (IDEs), cartografía histórica, fuentes geohistóricas digitalizadas, fotointerpretación y técnicas de análisis espacial, con una orientación clara hacia la comprensión de los procesos territoriales de larga duración y la representación crítica del paisaje. La línea engloba investigaciones que combinan enfoques de geografía histórica, geografía física y cultural, estudios del paisaje, análisis patrimonial y humanidades digitales.
El objetivo estratégico de esta línea es consolidar en la UNED un polo de referencia en análisis espacial y humanidades digitales del territorio, capaz de liderar redes temáticas, contribuir a grupos de trabajo europeos (en DARIAH o en redes sobre spatial humanities) y promover proyectos interdisciplinares basados en datos geográficos, modelos espaciales y narrativas territoriales.
En la actualidad hay varios especialistas en la UNED relacionados con estos estudios, reunidos en su mayoría en el Grupo de Tecnologías de la Información Geográfica de la UNED como Ángel Ignacio Aguilar Cuesta, María Luisa de Lázaro y Torres, Marta Gallardo Beltrán, Joaquín Osorio Arjona, Ramón Pellitero Ondicol, José David Albarrán Periáñez y Roberto García Esteban. Sin embargo, esta línea tiene un marcado carácter interdisciplinar, sobre todo de historiadores, arqueólogos y lingüistas como Carolina Juliá (Filología, UNED), que estudia cambio lingüístico en atlas españoles, como de personas dedicadas al uso de la inteligencia artificial y la ingeniería geodésica.
Por tanto, el grupo de Geografía se sitúa, por un lado, como elemento de soporte vehicular para otros grupos que requieren de análisis espaciales con datos georreferenciados y bajo sistemas estandarizados que cumplan la normativa nacional y europea (OGC). Por otro, actuará como impulsor de nuevas investigaciones donde el espacio sea la centralidad del campo de estudio, al que otras disciplinas aporten su visión para mejorar los resultados.