Linhduned, desde su nacimiento, ha tenido como propósito acercar y ampliar el conocimiento en torno a las humanidades digitales. Una de las preguntas que podemos hacernos aquellos que nos hemos formado en disciplinas afines o en licenciaturas ad hoc es cómo se definen, en qué consiste su praxis e incluso su legitimidad como área de conocimiento.

Dar una definición siempre suele ser algo complejo, porque no todos aquellos que se han formado como humanistas y tienen conocimientos informáticos o de computación son estrictamente humanistas digitales aunque tengan buenas competencias para ello. Tampoco se trata de una simple adaptación a los nuevos medios que nos brinda la tecnología o un mero procesamiento de la información para su posterior divulgación. Los avances tecnológicos están estrechamente vinculados a la profesión académica, que se vale de un uso de las humanidades cada vez más sofisticado.

Cada vez más, se implementan buscadores, bibliotecas virtuales o bases de datos que generan un valor añadido a la gestión de la información de la que se vale, directa e indirectamente, la investigación. Las humanidades digitales no deben incurrir en un análisis meramente cuantitativo que sesgue el potencial de esta disciplina que se ha ido extendiendo de forma progresiva a universidades de gran prestigio.

El curso de verano organizado por la UNED, tal y como se destacaba en el blog Filindig resalta las líneas maestras de todo aquello que comienza a marcar la diferencia entre las humanidades en el sentido tradicional del término y la inclusión de las fuentes digitales. Con frecuencia, se entiende que la labor que realizan los humanistas digitales viene fundamentada por la figura del «technical expertise» en lugar de fomentar el saber multidisciplinar originario.

A lo largo del citado curso se ha potenciado la idea del conocimiento colaborativo que legitima la vocación social y la buena disposición a la creación de un saber hacer práctico, que puede llegar a involucrar a sectores del ámbito académico todavía inimaginables en aras a profundizar en aquellos objetivos que dan sentido a la investigación. La brecha digital entre los diferentes profesionales de las humanidades que entienden por «digital» todo aquello que viene dado por la interacción humano-máquina se ven progresivamente distanciados de esta nueva praxis. De todos nosotros depende que esto no sea así. Este cambio cognitivo hace muy necesaria la formación. Incluso la forma de publicar se está viendo afectada en lo que respecta a la divulgación que va desde el open access hasta una progresiva discriminación de tipos de acceso motivados por la industria editorial.

Se ha reflexionado sobre multitud de aspectos con un carácter programático y totalmente introductorio, desde los orígenes hasta su futuro inmediato. Los vídeos relativos a este evento pronto estarán disponibles en el Canal UNED, lo cual permitirá poner en valor todo lo dicho por los grandes profesionales que intervinieron en esta edición.